Moby Dick
(07/05/08)
07/05/08 - Moby Dick Club nº 1Segunda escala: Moby Dick Club en Madrid. Mientras todo el mundo trabaja, Germán aprovecha para terminarse el bocadillo.
Foto: Amaya Mollá
07/05/08 - Moby Dick Club nº 2Una plegaria a tiempo puede salvar la situación. Si no, siempre nos queda el afro retroiluminado de Alberto.
Foto: Amaya Mollá.
07/05/08 - Moby Dick Club nº 3Germán comienza a notar el pánico cuando las plegarias no surten efecto. Alberto, tranquilo: sabe que el secreto reside en usar su champú de confianza.
Foto: Amaya Mollá
07/05/08 - Moby Dick Club nº 4Coque contempla displicente el Ripper de Foncho, seguro de haber sometido al temible Revientacallos. A sus espaldas, el pérfido Dr. Z espera el momento de hacerse con el poder omnímodo.
Foto: Amaya Mollá.
07/05/08 - Moby Dick Club nº 5Pablo no pierde el hábito de hablar con su Gibson y hacerle cosquillitas.
Foto: Amaya Mollá.
07/05/08 - Moby Dick Club nº 6Agudeza visual: ¿Cantante entregado o mente repentinamente en blanco? Las caras de sus compañeros nos dan una pista.
Foto: Amaya Mollá.
07/05/08 - Moby Dick Club nº 7Eva duda si es el momento de extraer su Glock 19 9mm Parabellum. Coque sonríe ante la inminente masacre.
Foto: Amaya Mollá.
07/05/08 - Moby Dick Club nº 8Antonio muestra su célebre expresión de directo nº 7 «Corindón Iglesias» cuando se da cuenta de que nos hemos saltado su solo otra vez.
Foto: Amaya Mollá.
07/05/08 - Moby Dick Club nº 9¿Qué es un concierto sin una imagen chusquera cargada de velocidad?
Foto cortesía de revivelanoche.com
07/05/08 - Moby Dick Club nº 10Y entonces el ampli de bajo aplastó el pie izquierdo de Coque.
Foto cortesía de revivelanoche.com
07/05/08 - Moby Dick Club nº 11Pablo descubre que todo el mundo se lo está pasando en grande con sus micrófonos y no quiere ser menos.
Foto cortesía de revivelanoche.com
07/05/08 - Moby Dick Club nº 12¿Qué provoca esa inquietante sonrisa? ¿Acaso sabe Celia algo que los demás ignoran?
Foto cortesía de revivelanoche.com
07/05/08 - Moby Dick Club nº 13Celia y Eva aprecian mediante animada danza el virtuosismo de Pablo. Coque, curtido veterano, aprovecha para repasar mentalmente su declaración de la renta.
Foto: Amaya Mollá.