Space Weirdo
tin tunes from the galaxy

Space Weirdo: su ecléctica pulcritud; su Canterbury agresivo; su mecánica cuántica.

Nadie sabía por qué se estaban grabando cientos de pistas o si servirían para algo; pero no se podía dejar de registrar y recopilar, había una fascinante adicción en todo ello.

Cosmonaut

Luego las cosas se precipitaron por sí solas. Imaginad el día en que introducís una tuerca en una inmensa maquinaria informe y de repente el monstruo se pone en funcionamiento. Había nacido Space Weirdo.

Como buen monstruo neonato, sus primeros pasos fueron torpes y algunas decisiones bienintencionadas terminaron en muerte y destrucción. Al comprobar, sin embargo, que la muerte y la destrucción eran más divertidas que las buenas intenciones, el aberrante engendro comenzó a sembrar el caos, asolando cualquier elemento musical a su alcance.

Automata

Fruto de esos primeros pasos torpes fue el álbum Cosmonaut, un paseo por campos repletos de pistas que se reproducían como hierba venenosa. Y a pesar de que la hierba no dejó de ser venenosa, gracias a guadañas bien afiladas y mimo jardinero se consiguió que creciera con orden y concierto, de tal guisa que casi se podían contar las notas de izquierda a derecha y de arriba a abajo.

La posterior escalada de violencia premeditada dio como resultado Automata, un disco capaz de freír neuronas. Automata y Cosmonaut se complementan; la existencia de uno se comprende mejor con el análisis del otro y viceversa. ¡Las dos caras de la misma moneda! ¡El ciclo perfecto! ¡La pescadilla que se muerde la cola! ¡ {Inserte su propia metáfora vulgar } !

żY ahora qué?, se preguntarán nuestros lectores más impacientes. Sólo tenemos una respuesta banal a esa pregunta: el futuro está lleno de posibilidades.

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